Mostrando entradas con la etiqueta arbusto. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta arbusto. Mostrar todas las entradas

lunes, 4 de febrero de 2019

Chaya, arbusto prodigioso de los mayas


Las hojas tienen una forma peculiar

Cuentan que los mayas, entre sus muchos tesoros naturales, le tenían gran aprecio a una planta robusta, de hojas  perennes, largas y pecioladas, compuestas por cinco picos y látex fecundo. En esa lengua nativa era conocida como chay y consumida desde tiempos precolombinos por ese pueblo, en mezcla con maíz y semillas de calabaza, en forma de tamal. Por tanto, constituyó un alimento primordial para ellos, con un pretendido equilibrio nutricional y medicinal al mismo tiempo.

lunes, 16 de julio de 2018

La esotérica ruda (III Parte y final)


Puede plantarse en macetas
Muchas civilizaciones antiguas han usado y hasta adorado los poderes de la ruda. Los romanos la cultivaban y llevaban consigo cuando debían visitar un prisionero, ya que se decía que curaba el mal de ojo. Los chinos la usaban para contrarrestar los malos pensamientos. Los magos celtas decían que  era una defensa contra los hechizos, además de usarla para sanar enfermos.

 Tuvo un carácter sagrado para los hebreos, egipcios y caldeos, quienes afirmaban que la ruda era un don de sus dioses. Y en América, era empleada por las comunidades aborígenes para hacer hechizos de amor y aseguraban que luego de poner una rama a la luz de la luna y entregarla al amado, se podría conquistar su corazón para siempre.

lunes, 20 de abril de 2015

Un regalo para Obatalá: vencedor (I Parte)

Es un arbusto muy vistoso
Las plantas están asociadas a los Oshas y Orishas, del Panteón Yoruba,  mediante determinados procedimientos  rituales En tales casos se les extrae su sabia para hacer un líquido denominado Omiero con el cual se purifican las Otá (piedras), objetos y atributos religiosos que en determinado número representan a las deidades. El Omiero se usa también en algunas ocasiones como una bebida y/o para darse baños, baldear la casa, etc.