jueves, 7 de diciembre de 2017

Hablemos del mango (III parte)

Variedades de ofertas del vimang
El Vimang, nombre comercial de un producto derivado del mango,  tiene una singular historia. A mediados de la década de 1990, la industria farmacológica cubana, acosada por la crisis económica, comenzó a estudiar las posibilidades de la medicina natural y  tradicional. La génesis de la investigación partió de la experiencia del marinero retirado Eleuterio Páez, quien había heredado de su padre la práctica de fabricar una “fórmula maravillosa, según sus vecinos,  con la  cáscara del mango.

viernes, 1 de diciembre de 2017

Hablemos del mango (parte 2)

Una de las frutas más deliciosas en la naturaleza
Justo es reconocer las propiedades medicinales del mango, sobre todo las preventivas, tal es así que se ha ganado el mérito de considerase la fruta del corazón, pues es un excelente bocado para evitar las cardiopatías, y al mismo tiempo ayuda al funcionamiento de las válvulas arteriales. Además se le atribuyen propiedades en su acción laxante y diurética.

Partes de la fruta soasadas con miel de abeja deviene buen expectorante. Para preparar tal jarabe, se toma un sartén limpio sin grasa, se cubre con tajadas y luego le agregan dos cucharadas del néctar y coloca a fuego lento por media hora. Tan eficaz será el almíbar resultante como las rebanadas.

viernes, 24 de noviembre de 2017

Hablemos del mango (I parte)

Árbol del mango  cuajado de sus frutas
¿Por qué no considerar el mango el rey de las frutas tropicales?. El trono, a mi juicio, le corresponde por derecho propio, porque, en primer lugar estamos en presencia de un majar que a cualquiera se le hace la boca agua solo de contemplar una buena y suculenta tajada.

Solo en Cuba se conocen más de doscientas variedades de mangos, como para satisfacer todos los gustos, incluso con sabores parecidos a las de otros congéneres. Entre los más famosos por sus cualidades gustativas están los bizcochuelos, abundantes en las zonas orientales del país; los chinos, filipinos, magas blancas y amarillas (o de chupar) y los que popularmente llamamos Jay. Mundialmente uno de los más apreciados es el de Manila.